martes, 20 de abril de 2010

"De mí"



Cuando me enfrento a una hoja en blanco y miro un poco hacia adentro, me pregunto: ¿cuándo voy a escribir algo esperanzador, alegre, que demuestre que no me voy a ir a tirar al metro en el próximo minuto? La respuesta es: hoy tampoco es el día.
La verdad es que estoy viviendo mi propio desencantamiento del mundo y, probablemente, eso se ve patético desde afuera. Y sí, estoy rara, supongo que me desapego, bueno… eso supone mi terapeuta, yo supongo que todo el mundo se volvió egoísta, cobarde y desconoce lo que realmente vale. O quizás yo perdí el norte y ya no sé que es lo que realmente vale y ande un poco confundida dándole importancia a lo que realmente no vale. Como los acuerdos.
Creo que vengo de otra época, esa donde los acuerdos eran respetados. No puedo recordar cual época pero hay señales claras en mi mundo actual que me dicen que la honestidad caducó y bueno, creo que estoy pasada de moda. Carajo, me toca actualizarme!
Ya no vale decir lo que realmente piensas a quien, en teoría, podías decirle lo que pensabas porque ese “quien” te mira a los ojos, te escucha y luego de decirte “te entiendo” o "tienes razón"; piensa, siente y hace lo que quiere, aunque eso esté totalmente en contra con lo que acabas de comunicar. Y lo más increíble es que no siempre son mentiras o por lo menos esa es la excusa que dan. A veces es un simple: no pensé que fuese importante.
Y yo creo que hablo claro! Que lo que es importante para mí es fácilmente observable, medible y comprensible… que no pido cosas sobrenaturales a quienes me rodean y aún así, sigo en el bando de los honestos que la pasan mal y no en el bando de los que hacen lo que quieren. Necesito urgentemente pasarme de bando: ocultar, pensar, sentir y hacer lo que quiero… mientras aprendo, “De mí”, una canción de Charly, dice muy bien lo que siento:

"Cuando me mires a los ojos
y mi mirada esté en otro lugar
no te acerques a mi
porque sé que te puedo lastimar
No pienses que estoy loco
Es sólo una manera de actuar
No pienses que estoy solo
estoy comunicado con todo lo demás"

¿Cuándo será que se acaba esta etapa?

AbsurdaContradictoriaAtenea

martes, 13 de abril de 2010

Conjugando I

Todo se pudre realmente…
Las frutas hermosas y llenas de vida se convierten en una masa maloliente e "in-forme", así es todo. Lo hermoso se transforma en pesadillas y se repite una y otra vez.
Triste. Esa es la palabra que resume la capacidad de descomposición de los seres vivos: yo me descompongo, tú (especialmente) tú te descompones, él (debe descomponerse), disculpas… él se descompone (seguramente se descompone), nosotros (fuertemente) nos descomponemos y es esa la descomposición que me afecta ¿y a ti? ¿te afecta?

viernes, 2 de abril de 2010

Amistad Desechable

Estos días estos dos términos no pueden separarse en mi cabeza, giran agarrados de la mano y a veces aparece la figura de los Peces Koi. Sé que es extraño por lo que significa este símbolo pero puede tener sentido.
He mencionado esta teoría a un par de amigos a quienes respeto y admiro pero no he recibido una respuesta positiva: amistad desechable parece ser una especie de pecado y es peor evaluado, probablemente, por estar en Semana Santa. Esa doble moral implícita en el venezolano… De igual forma, quiero argumentar mi teoría antes de que me condenen a la hoguera, fíjense:

Amistad: (Del lat. *amicĭtas, -ātis, por amicitĭa, amistad). 1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

Desechable: 1. adj. Que puede o debe ser desechado. 2. adj. Que ya no es aprovechable y puede tirarse.

Ambas definiciones tomadas de la Real Academia Española me parecen aceptables pero parcialmente ciertas. En el primer caso, amistad, si es afecto y eso queda muy claro. Al igual que la necesidad de compartirlo con otra persona. Sin embargo: “puro y desinteresado” es bastante cuestionable. No pretendo aquí exponer el drama de una amistad interesada pero si los quiero invitar a pensar en la “pureza” de una amistad.
Pura: “Que no incluye ninguna condición, excepción o restricción ni plazo”, definición también tomada de la RAE. ¿No es el afecto una condición? ¿No es la ubicación geográfica una restricción? ¿No es el “ahora” un plazo? Y ni hablar de las excepciones por ser un tema delicado.
Otra afirmación compleja en esta definición es la frase “que nace y se fortalece con el trato”, cierto. La cercanía física y emocional son vitales cuando se tienen amigos pero ¿que ocurre con el “mal-trato”? ¿al ocurrir un “mal-trato” no se estaría cuestionando la pureza y el desinterés? Pues aquí nace mi teoría.
Quizás el término desechable tiene una fuerte connotación negativa pero ¿No podría ser asociado a la practicidad? Creo que esa es la idea básica de lo desechable sino podemos preguntárselo a nuestras abuelas que lavaban los pañales a mano. No creo que ellas hayan visto como negativo la invención de los pañales desechables, tampoco creo que se hayan apegado a sus pañales de tela. Sí, es descabellado convertir la amistad en un objeto como un pañal desechable pero ¿un amigo no aguanta casi lo mismo que un pañal y en algunos casos se vuelve así de desechable?

No, no es un despecho o una decepción con algún amigo en particular. Es la suma de varias historias que desembocan en lo mismo: ya no te necesito más. Es por eso que no creo en lo desinteresado y puro de la amistad. Ojala volviese a creer pero la verdad es que la experiencia me dice lo contrario. Y tampoco me parece que esté mal acercarse a otro con cierto interés, al final del cuento, una necesidad se transforma en un interés ¿o no estamos fuertemente interesados en amar? Parece que el problema es la carga negativa que le damos a ciertas palabras.

En definitiva, no pretendo concluir nada, sólo que en este camino uno tiene que aprender a soltar (o por lo menos eso dicen). Lo que si me gustaría es transformar los sentimientos en algo desechable a voluntad, es decir, que no me cambiaran las señas en el camino. Convertir que parece eterno en desechable, así la “fecha de vencimiento” (sí negrita, te cito) pasa a ser un concepto manejado por todos y el “dejar ir” se haría más fácil por la carencia de apegos.