Pienso lo difícil que se me hace escribirte… escribir para ti…
Creo que es porque te llevo conmigo siempre, me acompañas, converso contigo en mi cabeza o en mi corazón o donde sea que estés. Eso hace que te sienta parte de mi, parte de lo que pienso o siento y parezca innecesario decirte lo que me pasa.
Luego entiendo que no, que estás fuera de mi, que sientes, piensas y te pasan cosas y me siento egoísta de nuevo… por pensar que solo existes para mi, en mi cabeza.
El problema básico es que te pareces mucho a lo que imaginé, podría decir que te pareces mucho a lo que soñé, pero nunca he comprendido la diferencia entre la imaginación y los sueños, para mí son lo mismo. El hecho es que un día pasaste de ser un concepto, a ser una imagen, luego a aparecer en mis sueños y luego, apareciste en vivo. Quizás por eso aun me cuesta separarte de mí: siento que es como separarse de una creación. Aunque realmente, no me perteneces.