jueves, 12 de julio de 2012

Un miedo...


Y que pase el tiempo y no nos reconozcamos, que pase el amor porque se siente descuidado, desubicado, incomprendido… que pasen tus manos, que sigan su camino porque no supimos retenerlas en este campo de suavidad y espinas. Que pase todo… eso me aterra… Al final, ningún amor es tan terco para resistirse a los olvidos. Ningún amor resiste al olvido. Aunque luche y se agarre de los últimos vestigios del desamor. Que seamos dos extraños que se amaron hasta sangrar. Eso me asusta. Que los besos no vuelvan porque se sientan exiliados, prohibidos, olvidados. Que los sueños se desdibujen por el paso del tiempo, que se queden a medio color y solo se transformen en una hoja amarillenta que tuvo una historia. Eso me paraliza el corazón por unos segundos. Luego sigue bombeando sangre. Bombeando, aunque lento, colores, recuerdos y una que otra esperanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Podría ser interesante leer lo que piensas... escríbelo!